Estamos en vísperas de Navidad, y de usted depende que estas Navidades le traigan alegrías o penas. Henrik Johan Ibsen.
Las fiestas decembrinas suelen venir acompañadas de una emocionalidad de la que difícilmente nos podemos evadir, constituyen al fin y al cabo una tradición mexicana y familiar que en el mejor de los casos, acerca. Fuera de las obligaciones de la cotidianidad, se tiene asueto, dinero, tiempo. En ella convergen, extremosamente la alegría y la nostalgia, la virtud y el pecado, como en las pastorelas, donde siempre hay un chamuco al cual vencer. El propio.
Es así que cada familia decidirá de que manera pasar éstas temporadas, proclives también al despilfarro, al exceso y a los accidentes. No es una navidad que promueva la mercadotecnia pero existe y es por todas partes indeseable. Particularmente cuando ciertas prácticas ponen en riesgo a nuestros niños y niñas.
La Organización Mundial de la Salud, señala que más de dos mil familias se ven diariamente sacudidas por la muerte de un niño provocada por accidentes que pudieron ser evitados, como los de tráfico, el ahogamiento, las quemaduras, las caídas y los envenenamientos, son cosa de un instante y ya sea por la falta de medidas preventivas o por la carencia de servicios médicos las consecuencias para sus integrantes suelen ser devastadoras.
En México, por ejemplo, la Secretaría de Salud reporta anualmente un promedio de 115 mil casos de accidentes, solo por quemaduras y casi 13 mil hospitalizaciones relacionadas a éste tipo de lesiones que son las que mayormente se presentan en el mes de Diciembre por el uso de pirotecnia. Y si bien es cierto, por un lado se encuentran los vendedores inconscientes que transgreden la ley al vender artefactos explosivos no permitidos, también lo es que son los adultos quienes los consumen, los llevan a sus casas y los encienden.
La Fundación Michou y Mau pública en su portal algunas medidas de primeros auxilios en caso de quemaduras, lo que no suple a la atención médica http://www.fundacionmichouymau.org/s_seccion39000/html/categoria.exr?Clave_Categoria=74 entre lo que hay que evitar:
No emplear mantequilla, ni manteca, aceite, grasa, huevo, jitomate, cebolla, miel, hielo, telaraña, lodo, como tampoco tepezcohuite y ningún otro tratamiento casero. Está comprobado que sólo incrementan los riesgos y daños.
No sople ni tosa sobre la quemadura, ni toque la piel afectada.
No rompa las ampollas.
No retire la ropa que esté pegada a la piel.
No administre medicamentos, únicamente un doctor podrá indicar qué debe ser necesario.
No mueva una persona que sufrío caídas o golpes mayores.
No coloque una almohada debajo de la cabeza de la persona, si hay quemaduras de las vías respiratorias, porque esto puede cerrarlas.
Como en toda pastorela, también hay ángeles, que por cierto no tienen vacaciones y cuya misión es atender las contingencias que se presenten:
Bomberos 8123727
Cruz Roja 065 y 8153635
Protección Civil 8143479
Servicios de Emergencia 072 y 066
No son números para hacer bromas, son números de emergencia, es necesario utilizarlos de manera responsable, puede que en lo que una persona se ríe otra esté falleciendo.
Antes he escrito que nadie puede evadirse de la emocionalidad de éstas fechas, ni siquiera yo. Le doy las gracias por hacerme parte de su lectura, por estar de acuerdo, por estar en contra. Le deseo una buena Navidad, una grata compañía, toda la luz, el aprendizaje y las bendiciones para usted y los suyos.
Claudia Almaguer...Mujer que baila flamenco, mamá de Libertad, abogada, estudiante, zurda, feminista, lectora y todo lo que aún no le sucede...