“En nuestros días se advierte la creciente conciencia de que la paz mundial está amenazada, no sólo por la carrera de armamentos, los conflictos regionales y las injusticias que todavía existen en los pueblos y entre las naciones, sino también por la falta de respeto a la naturaleza, a la explotación desordenada de sus recursos y el progresivo deterioro de la calidad de vida.”
¿Cuántos somos en el mundo? ¿Seis, siete millones? Hace apenas unas décadas ni quien se diera cuenta de lo que sucedía en otros países, pero la globalización ha transformado nuestra manera de comunicarnos con los otros y también la concepción de aquellos recursos de los que todo ser humano necesita para vivir. Es así que al buscar las características de los llamados Bienes Públicos Globales resulta que estos son en razón de que mejoran la calidad de vida de los seres humanos, son de libre acceso, traspasan las fronteras de las naciones y su uso por parte de una persona no restringe a los demás del acceso al mismo.
Unos de estos bienes es el agua. Ya si se prefiere desde su definición molecular, o en alguno de sus estados, lo cierto es que nada de ello se acerca al placer físico de saciar la sed, de limpiar el cuerpo, de ser parte fundamental de la vida cotidiana, porque sin agua no hay vida y punto.
Tanto es así que el 28 de Julio de 2010 se generó el reconocimiento político más importante de este preciado bien, la resolución 64/292 de la Organización de Naciones Unidas declaró como derecho humano al agua y al saneamiento reconociendo éste como indispensable para una vida digna. Y usted me dirá: “Claro Claudia, no necesitábamos que nos escribieras esto porque aunque la ONU no lo hubiera hecho con la sed se reconoce que es indispensable”
Pues vea que justo ahora se gesta tremenda confusión en el desarrollo de la “Vigésima Quinta Convención Anual y Expo ANEAS 2011” hubo declaraciones señalando que no por ser derecho humano, el agua es gratis y que así como los pizzeros hacen pizzas ellos producen agua. Verá Usted, que tampoco se es ingenuo como para pensar que no nos la van a cobrar, además de que una cosa es suministrar el recurso o sea proveer a alguien de algo que necesita y otra muy distinta producirlo.
Luego que es para enojar, que al mismo tiempo en que se está entre tanta personalidad, con la sonrisa Colgate y el traje pulcro, en éste mismo territorio, colonias como Prados de San Vicente, San Ángel y el Rosedal tengan meses sin que se les suministre agua, eventos violentos como el de la semana pasada son muestra de que las personas están hastiadas de los altos recibos, de las pipas que no llegan, de esperar y esperar a un lado de la llave ese bien que se supone debería de ser para todos.
Por tanto, si el derecho humano al agua está mal entendido, lo explicamos aquí con mucho gusto. El agua debe ser:
Suficiente. La Organización Mundial de la Salud señala que son necesarios entre 50 y 100 litros de agua por persona y día para garantizar las necesidades básicas y prevenir problemas de salud.
Saludable. El agua destinada al uso humano debe ser libre de microorganismos, sustancias químicas y peligros radiológicos.
Aceptable. El agua debe presentar un color, olor y sabor aceptables para el uso personal y domestico, las instalaciones y servicios serán culturalmente apropiados y sensibles al género, al ciclo de vida y a la privacidad.
Físicamente accesible. Todas las personas en el mundo (incluido San Luis Potosí) tienen derecho a unos servicios de agua y saneamiento situados en la inmediata cercanía del hogar, las instituciones académicas, lugares de trabajo y salud. Según la OMS la fuente de agua debe encontrarse a menos de 1.000 metros del hogar y el tiempo de desplazamiento y recogida no debe superar los 30 minutos.
Asequible. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo sugiere que el coste del agua no debería superar el 3% de los ingresos del hogar.
Es así que el preciado bien no es un favor, ni un acto de asistencia social, es un derecho humano. Se encuentra entonces clara la obligación del organismo descentralizado a la eficiencia y al cobro justo, porque así como están las cosas, entonces si cabe decir que hasta una pizzería entrega más rápido y cobra menos.
El agua es también una responsabilidad para la comunidad potosina por lo que si a usted si le llega no la desperdicie, por cierto, la frase del inicio es del religioso Karol Wojtyla, mejor conocido como Juan Pablo II, ya ve Usted que en los temas más sensibles hay ocasiones en que todos estamos de acuerdo.
Claudia Almaguer...Mujer que baila flamenco, mamá de Libertad, abogada, estudiante, zurda, feminista, lectora y todo lo que aún no le sucede...